lunes, 15 de febrero de 2010

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?

El proceso de aprendizaje no puede ser denotado como superficial, al inverso pocas veces reflexionamos o comprendemos como el ser humano aprende, pues el desconocimiento de las teorías cognitivas nos hace ignorantes en ese sentido. Los principales procesos cognitivos inseparables a la naturaleza humana maduran de manera ordenada en su desarrollo y las experiencias pueden acelerar o retardar el momento que estos hagan su aparición, llevando finalmente al complejo proceso denominado, “aprendizaje” el cual se da cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras del cerebro que luego permiten a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades. La información que recibimos de nuestro contexto social y ambiental, en ocasiones no se le da la importancia necesaria hasta que ésta nos da utilidad.
En este proceso educativo entendemos como competencia, a una construcción social de interacción reflexiva y funcional de saberes significativos cognitivos, procedimentales, actitudinales y metacognitivos enmarcada en principios valorales, que generan evidencias articuladas y potencia actuaciones transferibles a distintos contextos apoyadas en el conocimiento situacional, identificados a través de evidencias transformadas en realidad.
En la competencia podemos distinguir diferentes tipos de saberes, el sujeto es consciente de cómo aprendió y de qué formas se dan estas relaciones, además de identificar las posibilidades de mejora. Saber, poder, y querer se alinean rumbo a un mismo objetivo. Está presente un conocimiento de base, pero también un conocimiento que se desarrolla en la propia aplicación o realización de determinada actividad, dando como resultado la improvisación sustentada. Es conveniente examinar la naturaleza del conocimiento y no sólo utilizarlo como una herramienta disponible; así los saberes implícitos en la competencia considerarían una meta.
Es aquí donde las estrategias de enseñanza como docentes surgen con gran relevancia, pues el planificar contenidos que sean útiles y lúdicos para nuestros alumnos, es un reto; ubicarlos en situaciones problemáticas reales de la vida cotidiana o global y obtener soluciones y aprendizajes significativos, significa como docentes estar al lado de ellos para aprender también y reflexionar de los errores y los éxitos.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos conteidos cualesquiera?

El aprendizaje es un proceso cognitivo complejo que implica desde el punto de vista del aprendizaje significativo, relacionar los nuevos conocimientos con los saberes previos, construyendo el conocimiento y encontrándole funcionalidad para que este tenga permanencia en el individuo. Entonces el aprendizaje debe transformar al individuo desde el punto de vista de su percepción de la realidad, ya que el conocimiento lo construye a partir de su interacción con esta, reacomodando sus estructuras semánticas para dar lugar a un nuevo estado cognitivo.
Es por esto que el aprendizaje no es un proceso trivial ni sencillo, antes mas su complejidad implica:
Cada sujeto de aprendizaje tiene estructuras cognitivas diferentes.
Cada alumno tiene diferente forma de aprender.
Los intereses de cada alumno no son los mismos.
El aprendizaje genera una transformación en el alumno, luego entonces el aprendizaje tendrá un efecto diferente en cada estudiante, es por eso que el aprendizaje ni es trivial ni se puede medir con base a unas simples preguntas basadas en los contenidos de cada una de las asignaturas, estas deben ser bien estructuradas con base a la realidad y se deben enfocarse acerca de las competencias desarrolladas por el alumno y que el proceso de evaluación sea para conocer el grado de conocimiento.